El sueño de la razón produce dragones: breve historia de Jiaozi, quien modernizó el universo mitológico de Ne Zha
- XXZ
- 29 jun
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Actualizado: hace 3 días

Si eres un amante del cine o de la animación, habrás escuchado hablar de Ne Zha, protagonista de la película con más recaudación en 2025. La lista de los récords que ha batido Ne Zha 2: el niño demonio revoluciona el mar es casi interminable: sólo en el undécimo día de su estreno ya se convirtió en la película más taquillera en un solo territorio; es la película más taquillera de China; es la película de animación más taquillera del mundo, superando a InsideOut 2; con más 2200 millones de dólares de recaudación es la cuarta película más taquillera del mundo, superando a Titanic, etc. Pero el nombre de la persona detrás del mundo de Ne Zha, Jiaozi, ya no sonará tanto para el mundo fuera de China.

Las etiquetas en torno a Jiaozi son varias: es el director de la película de animación más taquillera del mundo y el director de cine más recaudador de China con sólo dos películas, pero durante bastantes años fue el niño defraudado y fracasado entre la familia y los amigos. Incluso le llamaron kenlaozu, que literalmente significa “la etnia de masticar a los mayores”, que se refiere a los jóvenes que no se independizan económicamente y que viven a costa de los padres.

Hijo de padres médicos y graduado en Farmacia en la Universidad de Sichuan, eligió un camino en absoluto convencional desde la perspectiva de su familia y la sociedad. En su tercer año universitario, un compañero le enseñó un programa de crear animación y desde ahí volvió a su afición de dibujante que tenía desde niño y se dedicó a aprender cómo hacer contenido de animación por su cuenta. A pesar de haberse graduado en Farmacia, decidió seguir desarrollando su afición por la animación en vez de ser farmacéutico, opción obviamente más lógica y segura desde el punto de vista habitual. Después del fallecimiento del padre, Jiaozi empezó a vivir con su madre en su humilde piso en Sichuan y con una pensión muy precaria de la madre. Fue durante ese tiempo cuando más percibía la incomprensión exterior. Recordó en una entrevista después de la salida de Ne Zha I las últimas palabras que le había dejado un amigo suyo al ver su situación al final de una visita: “Tú lo sabrás”.
Nada cambiaba hasta 2008, año en que Jiaozi sacó su primera obra, See Through, un cortometraje de 16 minutos de humor, antibelicista y crítica social. En este caso él fue tanto el guionista y director como el dibujante y productor de animación. La obra fue el resultado de sus 3 años y 8 meses de desempleo en casa, siendo él mantenido completamente por su madre. See Through ganó varios premios importantes tanto nacionales como internacionales, incluyendo el Premio Especial del Jurado en el 26 Festival Internacional de Cortometrajes de Berlín y el Premio de Oro en la 12 Gran Final de Japan TBS Digicon6 y también se hizo viral por internet y entre los jóvenes chinos. Muchos al ver See Through, impresionados por su mensaje y calidad, empezaban a recuperar ánimo por la industria de animación en China, entre ellos Yi Qiao, futuro fundador de Caitiaowu, conocido también como ColoroomPictures, estudio de animación joven que ha sacado varias obras influyentes de animación china como Monkey King: hero is back 2015, Big fish & Begonia 2016, Deep Sea 2023 y por supuesto las secuelas de Ne Zha I y II 2019 & 2025.
Yi Qiao vio See Through cuando todavía era universitario, pero se convenció de que el autor de este cortometraje podría revolucionar la historia del cine de animación en China. Lo buscó nada más fundar Caitiaowu con financiación, también localizaba a otros creadores jóvenes de animación. Uno de los objetivos que tenía Yi Qiao fue conseguir que los chicos dedicados a la animación en China pudieran producir contenido sin pasar hambre ni pobreza, situación demasiado común para esa comunidad en ese momento.
La historia posterior ya casi es conocida: después de varios años de dedicación cabal e innumerables modificaciones del guion, o bien por la propia coherencia y factibilidad de la obra o bien por las exigencias fantasiosas por parte de los inversores del proyecto, nació Ne Zha I en 2019, que llegaría a ser la película más taquillera del año y la quinta de todo el tiempo en China hasta ahora. Cinco años después volvió Ne Zha II en 2025 y fue todo un fenómeno cinematográfico tanto dentro de China como por el mundo entero.
La figura ficcional de Ne Zha viene de la novela Fengshen Yanyi, Investidura de los dioses, y su representación original es bastante distinta de la de Ne Zha que se conoce actualmente. Desde la segunda mitad del siglo XX, para la memoria generacional de China Ne Zha era el niño travieso pero valiente que mató a un hijo del rey dragón del mar oriental y se tuvo que suicidar para que el pueblo, incluyendo a los padres, sobreviviera a la gran venganza e ira del padre dragón que acababa de perder a su hijo. Ha sido considerado una figura heroica que desafía la autoridad jerárquica y patriarcal. Jiaozi ha ejercido bastantes cambios en la trama de la historia de Ne Zha, invirtiendo elementos y valores modernos y basándose en su propia experiencia. En su versión, los padres de Ne Zha dejan de ser exigentes, autoritarios e intolerantes, y que le otorgan un apoyo constante e incondicional al niño rechazado y malinterpretado por la sociedad, lo cual, según el propio director confiesa, se debe evidentemente a la comprensión que ha recibido él de sus padres cuando decidió dejar el oficio de farmacéutico y dedicarse a la producción de animación.
El éxito de Ne Zha fue casi previsible por múltiples razones: buena producción, guion divertido y con sustancia, ritmo de trama adecuado y apto para todo tipo de público, es decir, los elementos básicos para el éxito comercial de una obra cinematográfica. Pero ¿por qué entre tantos directores de animación o de cine en general precisamente sobresalió Jiaozi?
El motivo primordial es sin duda su constancia insólita. Hay que reconocer que muy poca gente podría estar años desempleada después de graduarse en una carrera con salida laboral para dedicarse a una causa poco prometedora. El cuestionamiento o la simple dificultad económica nos pueden devorar vivos varias veces por día. Elegir un camino, sabiendo que no es uno cómodo ni habitual, e insistir en recorrerlo venciendo juicios externos requiere gran firmeza mental. Pero su constancia no se atribuye sólo a una fe inocente, porque antes de tomar la decisión, Jiaozi hizo un cálculo global del mercado de animación en China y sopesó meticulosamente las posibilidades y el potencial del oficio. Es decir, su insistencia aparentemente ciega en realidad se ha fundamentado en una planificación cuidadosa e íntegra.
Además, su capacidad de bloquear las voces distintas no sólo la aplica cuando se trata de discrepancias desagradables sino también cuando son aplausos y reconocimientos. Después del éxito de Ne Zha I, en vez de sacar la segunda película de la secuela enseguida para que el público olvidadizo siguiera pagando las entradas con el fervor restante del impacto de la primera parte, se enclaustró en su estudio para pulir el guion y la producción. Él, en más de una entrevista, confesó que ya empezaba a sentir ansiedad incluso cuando todavía estaba promocionando la obra recién hecha, al ver al público entusiasmado, porque para él la única manera de recompensar el apoyo de la audiencia es superar la obra anterior. Cuando Ne Zha II empezó ser todo un fenómeno en taquilla, decidió Jiaozi salir inmediatamente de la mirada pública y evitar las cámaras, rechazando tanto entrevistas como festivales de cine. Incluso ha desaparecido también en las redes sociales, que lleva ya un año sin publicar nada.
En la cultura china uno de los valores aplaudibles es “不以物喜, 不以己悲(bùyǐwùxǐ, bùyǐjǐbēi)”, que significa “no alegrarse por objetos exteriores ni entristecerse por uno mismo” y creo sinceramente que Jiaozi sería unos de los creyentes y maravillosos practicantes de este principio.
Por otro lado, el perfeccionismo enfermizo de Jiaozi garantiza la excelencia de sus obras. La exigencia del director de Ne Zha ya es palpable en su primer cortometraje See through: innumerables cartas luchando entre ellas, todo tipo de detalles gustosos y analizables de los movimientos, ángulos y luces, etc. Bajo su apariencia de hombre sereno y afable, es casi imposible que ceda en cuanto a la creación. Resiste tanto frente a los inversores millonarios como con los compañeros del equipo. No puede desatender ni un detalle del guion o de la producción que no le convence primero a él mismo. En Ne Zha II hay unas escenas en que unos miles de yaoguais, monstruos marítimos encerrados mar adentro, salen a la batalla y Jiaozi insistía en que cada yaoguai apareciera con una cadena atada al cuerpo, porque en caso contrario no se podría explicar el hecho de que ellos estaban aprisionados. Su equipo intentaba disuadirle de la intención por la obvia dificultad técnica argumentando que el público no se fijaría en ese pormenor tan nimio, pero Jiaozi no cedía. Al final, el equipo tuvo que poner una cadena tras otra a cada yaoguai en el plano. Una de las cosas que más resalta el director cuando habla del éxito de sus películas es que tiene plena confianza en el público. Insiste en que el público sabe apreciar una obra bien hecha y agradecer los esfuerzos ejercidos y él no puede defraudar la confianza depositada en él y en la historia.
Pero abundan, en realidad, los jóvenes con idealismo, constancia y talento. ¿Qué singularidad tiene Jiaozi exactamente para llegar a ser el director más recaudador en China con sólo 45 años? Él indica en una de las entrevistas: “Tengo la suerte de que lo que me gusta a mí también le guste a la mayoría de la gente”. O sea, cree que su gusto personal por el cine y la estructuración ficcional coinciden con la preferencia de la audiencia. Eso es más importante de lo que parece. Muchos creadores o artistas no triunfan con el público no tanto por la carencia de talento sino más por la incomunicación con el exterior o el receptor. Cuando no saben exteriorizar tu inquietud y reflexión personal de manera elegante pero accesible, es difícil que sean vistos entre tantas obras y voces presentes. Jiaozi, siendo todo un maestro de técnicas y respetando al público, tiene la virtud de no dormirse con el ego de artista solitario ni valora el complejo de poeta incomprendido. Siente la necesidad de ser visto y además sabe cómo hacerlo.
El éxito de Jiaozi no es fácilmente reproducible, porque se trata de un conjunto de enormes esfuerzos, gran talento, inusual fuerza de voluntad y absoluto auto-dominio. Sin embargo, siempre se puede sentir uno inspirado con estas figuras interesantes. Es como un tipo de recarga de energía, facilitada por un desconocido que tiene la generosidad de compartir con nosotros sus luces y sombras.
P.D. Llevo mucho tiempo queriendo escribir sobre Jiaozi. Para mí representa la fuerza nueva del mundo de arte y entretenimiento de China. Al crecer con la vitalidad económica y la creciente influencia global del país, se respira un aire distinto en sus creaciones en vez de la amargura continua en las obras de las generaciones anteriores. En las películas, novelas e incluso vídeojuegos de los jóvenes vemos otro planteamiento de dudas y soluciones.



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